La ley importa, aunque el acuerdo parezca simple

Bolivia cuenta con normas de inquilinato y disposiciones del Código Civil que pueden afectar la relación. La Ley del Inquilinato contempla vivienda y contiene reglas sobre habitabilidad, recibos, uso, subalquiler y causales de desahucio. Por su antigüedad y la interacción con normas posteriores, la aplicación concreta debe revisarla un abogado.

No copies un modelo extranjero ni asumas que una firma legaliza cualquier cláusula. Algunas condiciones pueden ser nulas o difíciles de ejecutar. Un contrato profesional adapta la norma vigente al inmueble, uso y ciudad. Esta guía sirve para preparar preguntas y reunir información, no para sustituir esa revisión.

Identificá a las partes y la facultad de alquilar

Incluí nombres completos, documentos, domicilios y medios válidos de notificación. Si firma un apoderado, revisá el poder. Si hay varios propietarios, confirmá quién puede dar el inmueble en alquiler. Pedí un documento que vincule al arrendador con la propiedad y verificá la identidad antes de pagar.

Si habrá ocupantes además del inquilino firmante, identificalos y aclará su condición. Para una empresa, revisá representación y NIT. El garante, cuando exista, debe entender el alcance, monto, plazo y forma de ejecución de su obligación. Una firma agregada al final sin explicación crea una falsa sensación de seguridad.

Describí exactamente qué se entrega

Anotá dirección, unidad, parqueo, baulera, llaves, controles y áreas autorizadas. Definí el destino de vivienda y cualquier límite compatible con la ley y el reglamento. Si se permite oficina doméstica, mascota o estacionamiento de un tipo concreto de vehículo, conviene dejarlo escrito.

Adjuntá inventario con fotos fechadas y estado de pisos, muros, vidrios, grifería, muebles y equipos. Registrá lecturas de medidores. El acta de entrega protege a ambos: el dueño no atribuye daños anteriores al inquilino y el inquilino responde por lo que realmente recibió.

Canon, moneda y comprobantes

Definí monto, moneda legalmente aplicable, fecha, medio y cuenta de pago. Aclarar qué ocurre si la fecha cae en feriado y cómo se imputan pagos parciales. El arrendador debe entregar recibos o una constancia que permita demostrar cada pago. Las transferencias no reemplazan una contabilidad ordenada si el concepto queda confuso.

Cualquier fórmula de ajuste debe ser clara y revisada conforme a la norma vigente. Evitá referencias imposibles de verificar o decisiones unilaterales. Separá canon de expensas, servicios, impuestos y otros cargos. El inquilino necesita conocer el costo mensual completo, y el propietario, qué conceptos puede exigir.

Garantía y devolución

Indicá naturaleza y monto de la garantía, quién la custodia, qué obligaciones cubre y cuándo debe devolverse. Explicá el procedimiento para descontar daños o cuentas pendientes, con respaldo. No confundas garantía con alquiler adelantado, comisión o multa. Son conceptos diferentes y pueden recibir tratamiento legal distinto.

Acordá una inspección final y un plazo para presentar facturas de servicios que llegan después. El desgaste normal no es lo mismo que un daño. Incluir ejemplos razonables ayuda: pintura envejecida por uso ordinario frente a un muro perforado sin autorización. Evitá una cláusula que permita retener todo sin liquidación.

Reparaciones, mantenimiento y servicios

Hacé una matriz sencilla. El propietario suele atender defectos estructurales y condiciones de habitabilidad; el inquilino conserva el inmueble y responde por daños atribuibles a su uso. Pero cada caso y la ley aplicable importan. Definí cómo se reporta una urgencia y quién autoriza trabajos.

Enumerá agua, luz, gas, internet, expensas, basura y cualquier servicio común. Indicá cambio de titular, fecha de corte y comprobantes al terminar. En edificios, adjuntá reglamento y aclarar multas. El inquilino no debería descubrir después de firmar que una cuota extraordinaria ya estaba aprobada.

Plazo, salida y entrega

Establecé inicio, duración, renovación y forma de aviso, siempre dentro del marco legal. Describí qué ocurre ante falta de pago, uso no autorizado, subalquiler, daños o incumplimiento de servicios. No incluyas vías de hecho como cambio de cerradura o corte de suministros. Los conflictos deben seguir el procedimiento permitido.

La salida necesita su propio proceso: aviso, visitas coordinadas, inspección, devolución de llaves, lectura de medidores y acta. Definí qué sucede si alguna parte quiere terminar antes y cómo se calculan obligaciones pendientes. Una entrega documentada cierra la relación mejor que una conversación de último día.

  • Verificá identidad, propiedad o poder antes de pagar.
  • Adjuntá inventario, fotos, medidores y llaves.
  • Separá alquiler, garantía, expensas y servicios.
  • Definí reparaciones, avisos y acta de salida.

Firmá después de resolver los espacios en blanco

Leé contrato, anexos e inventario como un solo conjunto. Tachá espacios vacíos que no correspondan y pedí una copia firmada de todo. No aceptes completar montos o fechas después. Si se reconocen firmas o se realiza otra formalidad, confirmá qué efecto tiene y quién conserva originales.

La mejor señal es que ambas partes pueden explicar el contrato con las mismas palabras. Si propietario, inquilino y garante entienden distinto el ajuste, la garantía o la salida, todavía no está listo. Corregir una frase antes de mudarse cuesta mucho menos que discutirla cuando la relación ya se deterioró.

Esta guía ofrece información general, no asesoramiento legal, tributario, financiero ni de inversión. Confirmá requisitos vigentes y buscá asesoría para tu operación concreta.